El camionero sin camión y su madre se encadenan al Banco de España

8.30 de la mañana, 30 de abril. Madrid. En una de las puertas del Banco de España está encadenado un hombre de mediana edad con una camiseta naranja donde se puede leer en mayúsculas “VER YOUTUBE CAMIONERO SIN CAMIÓN SÍ EXISTE FÓRMULA MÁGICA CREAR EMPLEO”. Debajo, una dirección de correo electrónico y un número de teléfono.

El hombre no va solo: justo a su lado está su madre, de 76 años, también con cadena y candado. Hay varias cámaras y medios alrededor, aunque muy poca gente se detiene a mirar. Un guardia civil se les acerca y les pregunta si van a estar mucho rato, a lo que responden que no, “sólo vamos a grabar un poco y nos vamos”. 

Se llaman Miguel Ángel Navarro, alias el camionero sin camión, y Ángeles Belmonte. Lo de encadenarse en el banco de España no les supone ningún problema, puesto que llevan casi cuatro años protestando de formas similares. De hecho, los 577 kilómetros que los separan de su tierra les son un recorrido bastante habitual ya. ¿Qué es lo que quieren? Tan solo una cosa: reformar la ley que regula los pagarés.

Sobre las 9.15 de la mañana, conectan en vivo con el programa de Ana Rosa Quintana, en Telecinco. Apenas cinco minutos para contar, dejándose muchas cosas en el tintero, la historia  de cómo ambos fueron estafados por el banco.

Año 2008. Níjar, Almería. Miguel va a su oficina del banco a entregar un pagaré de su empresa, pero no se lo aceptan. Al parecer la empresa para la que trabajaba tenía que haber abonado otro pagaré hacía seis meses y no lo había hecho. Sin embargo, el banco le reclama el dinero a Miguel, un dinero que no debe ni tampoco tiene. ¿Por qué entonces lo declaran moroso, pierde todas sus cuentas, le roban su patrimonio y le piden que pague los 70.000 euros de hipoteca de golpe?

Sobre las 9:45 de la mañana, cuando vuelve el capitán de la guardia civil a las puertas del Banco de España, esta vez no lo hace de muy buen humor: “Están ustedes denunciados, y como en cinco minutos no se vayan de aquí están detenidos”. Ángeles asegura más tarde que “ha sido la vez que peor nos han tratado los guardias”.

La anciana no es un simple apoyo para Miguel Ángel. Ha sido también desahuciada a sus 76 años el pasado uno de diciembre, por avalar con su casa a otro hijo que también tuvo problemas con los pagarés impagados de su empresa. “¿Pero cómo nos puede estar pasando esto a nosotros, si el que debe es otro?”, se preguntan pese a saber bien la respuesta: el artículo 57 de la Ley Cambiaria y del Cheque. Un artículo que permite y provoca que los bancos adquieran casas para luego venderlas a un precio mucho mayor.

El momento en que la policía los echa de la puerta del banco, es en el que más peatones se detienen para ver qué ocurre. Un barrendero de la zona es testigo de la escena, y admite que es una injusticia, pero no cree “que vaya a conseguir nada encadenándose”.  Miguel y Ángeles no están tan de acuerdo. Se cambian de calle, pero continúan con las cadenas. Porque hasta que no consigan su objetivo, las cadenas –las otras, las invisibles- seguirán ahí.

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No te pierdas la entrevista de Protesta Creativa al camionero sin camión.

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