El Tarifazo es un Lujo

El metro de Madrid ayer era de la alta sociedad, todo un lujazo. Y ya era hora. A las seis de la tarde la estación de Sol rebosaba de gente de lo más glam de los VIP. Tuvo que hacer falta que la Espe hiciese una subida histórica en el precio del billete (de 9,30 euros a 12) para que esa ordinaria y malolienta masa de proletarios se quedase en la calle.

“Menos plebe y más bolsos de Loewe”, gritábamos ayer los ricos. Era un acontecimiento super fuerte,  increíble: reímos, bebimos, bailamos (“¡La conga…! ¡De los ricos…! ¡Ahí viene…! ¡Tarifando…!”)… También estábamos enfadados, oye, y reclamando nuestros derechos: “Queremos canapés en la línea 3”, “Esto no son cristales de bohemia”, “No nos mires, fórrate”. Aquello sí que era indignación, y no lo del 15 M.

“Me enteré de esto por Facebook, la red social de la First Class, que dentro de poco será de pago”, me contó un amable viajero del metro. A otros, sin embargo, no se les veía tan amables: “Con todas las subidas o recortes que hay, nos están convirtiendo el transporte público en el metro más caro de europa, cuando los sueldos son los más bajos”.

Cuando me acercaba a preguntar qué estaban bebiendo, me respondían que champán. Yo había jurado que era refresco de limón. En fin, lo único que me preocupa es que las burbujas no fueran inmobiliarias.

Anuncios